El crédito comercial es hoy la principal fuente de financiamiento entre empresas: el 80% de las ventas se realizan bajo esta modalidad. Sin embargo, los datos son claros: 9 de cada 10 compañías han sufrido pérdidas por impagos, atrasos prolongados o incluso por la desaparición de un cliente.
Esto no es un problema aislado: las cuentas por cobrar representan en promedio el 40% de los activos empresariales. Un solo incumplimiento puede provocar un efecto dominó que comprometa la liquidez y ponga en riesgo la operación.
El Seguro de Crédito protege este activo estratégico, blindando a la compañía frente a incumplimientos nacionales o internacionales, y liberando al equipo directivo de la incertidumbre que genera la morosidad.
Actualmente seis aseguradoras globales operan en México, monitorean en tiempo real a los compradores, gestionan la cobranza y responden con indemnización ante incumplimientos. En otras palabras: transforman un riesgo incierto en un costo calculado.



